domingo, 10 de octubre de 2010

Cursada de emergencia

Estimadas/os:

Teniendo en cuenta la situación, por todos conocida, y a riesgo de perder el año de cursada, los docentes de las comisiones 43 y 44 proponemos el siguiente cronograma de cursada de emergencia.

  1. Encuentro semanales los sábados de 9 a 11 en el bar de los Caminantes, a la vuelta de la facultad, esquina Aníbal Troilo y Sarmiento, para evacuar dudas sobre los materiales que les vamos a enviar por mail.
  2. Mail abierto para consultas en cualquier momento del día toda la semana.
  3. Chat dos veces por semana Martes y Jueves de 21 a 22 en mi dirección de mail fabian_kovacic@yahoo.com.ar

Este martes 12 de octubre les hago llegar el cronograma de nuevos contenidos y las correcciones de los trabajos hasta ahora entregados.

Probablemente Grisel tenga otros horarios de contacto via mail y chat, pero ambos estamos a disposición de vuestras dudas y consultas. Esperemos que todo se encamine hacia el diálogo y el levantamiento de las medidas extremas, pero como docentes no podemos asegurar que la cursada no se pierda de todas maneras.

Un saludo y seguimos en contacto.

Fabián Kovacic

sábado, 9 de octubre de 2010

La música japonesa en su dimensión empresarial

Se llama Nicolás, es manager de bandas japonesas desde hace varios años.
¿Cómo empezaste a trabajar con las bandas japonesas?

Trabajé un tiempo en una empresa Yamato Argentina que traía artistas japoneses que cantaban canciones de animé, y así me fui haciendo algunos contactos. En 2008, en asociación con otra empresa Stargate, Yamato trajo a la primera banda japonesa dedicada a la música no-anime (Monoral), y un poco abrió el camino. Yo quería dedicarme a traer artistas japoneses para un público todavía más reducido, más raro. Así que me abrí y con la ayuda de los contactos que me hice durante mi trabajo en Yamato, empecé los trámites para traer a GPKism, una banda japonesa de visual gótico. Después de GPKism, comenzó un vínculo con el sello discográfico de la banda, Darkest Labyrinth. De esta forma la idea era traer a más bandas del mismo sello, como un objetivo compartido.

¿A qué atribuís el crecimiento de la música japonesa en Argentina?

Es como un círculo, ahora se hizo más popular que en eventos que no son exclusivos del animé toquen bandas de covers de música japonesa. Eso hace que cada vez más gente vaya conociendo este tipo de música. Lamentablemente hay que decir que, llegados al punto de hoy, el público crece bastante lento. Primero tienen que ir a un evento de animé para conocer la música, porque el animé es más masivo, la música es muy específica. Y el público de animé crece lentamente, en su mayoría es siempre el mismo. Pero si bien es lento, comparado con otro tipo de música, es un verdadero éxito en Occidente, creo que el aminé es fundamental en su crecimiento.

¿Desde cuándo creés que se está gestando el fenómeno de la música japonesa en Argentina y en toda América Latina?

Se hizo popular por el 2005. En ese año, el canal de televisión Animax empezó a pasar videoclips de bandas japonesas entre programa y programa. Mucha gente que vio esos videos se fue interesando y averiguando en internet. Por ese año se organizó también el primer evento dedicado exclusivamente a la música japonesa. Ahora, los eventos de animé incluyen siempre un bloque de este tipo de música en su cronograma de actividades.

¿Pensás que el idioma es un impedimento para la llegada al público de la música y para la contratación de bandas?

Para la contratación de bandas no. Los japoneses mucho inglés no hablan, pero nosotros tenemos traductores, descendientes de japoneses que hablan japonés y español. Eso nos facilita las cosas. Para la llegada al público de la música pienso que sí, más que nada porque la gente está llena de prejuicios. Algunos ya le hacen la cruz antes de escuchar un tema.


Si tuvieses que hacer un perfil de la gente que asiste a recitales de música japonesa en Argentina ¿cómo sería?

Es un público muy variado. Hay muchísimos estilos de música japonesa, lo que hace que el escaso público que asiste (en comparación a otro tipo de música extranjera, como la estadounidense) se fragmente todavía más. La gente en general cuando viene un artista, aunque no sea el que le gusta, sabe que tiene que ir y apoyar la movida para que vengan más bandas, incluyendo a los que les gustan. Así que si la entrada no es muy cara, van de "onda". Encontrás todo tipo de personas en los recitales, el público es heterogéneo. Uno piensa en un recital de heavy metal e imagina todas personas vestidas de negro, acá es muy distinto.

Japón tiene una población de 127 millones de personas, imagino que los recitales, por más selectos que sean, son mucho más masivos que acá. ¿Te han comentado los líderes de bandas las diferencias más notables?

Yo me dedico a traer bandas que en Japón no son muy masivas, porque hacen un tipo de música muy especial, como gótico electrónico o industrial. Así que más que sorprenderse porque acá hay por ahí menos gente, que en los recitales de allá, les sorprende tener fans en un país como Argentina.

¿Qué banda considerás que son los “Rolling Stones” de Oriente?

Por su trayectoria y masividad, tendría que nombrar L’Arc~en~Ciel.


¿El negocio de la música japonesa termina en los recitales o comercializan merchandising, discos, otros tipos de presentaciones, etc?

Las bandas que vienen, por lo general, siempre esperan poder vender acá algo de su material original. En mi caso, las bandas que traje pertenecen al mismo sello discográfico, lo que hace que incluso podamos comercializar discos de otras bandas que no vinieron pero que son del mismo sello, y mantener la exclusividad. Como la gente muchas veces se los baja de internet o no los compra, lo que hacemos con los artistas es exigir que la persona tenga algo original para acceder a la firma de autógrafos. Los artistas sólo firman material original, no fotos ni papeles, y eso obliga a la gente a comprarse algún que otro disco. Por otra parte, en casi todos los recitales hay stands en los cuales se vende merchandising, el público se engancha mucho con eso.

¿Creés que el mercado argentino es permeable a otros tipos de música como la celta o la hindú?

Y, ese tipo de música, como la japonesa, hasta ahora pertenece a un público muy reducido. Que hay gente hay, porque siempre hay alguno que otro, pero no podría decir que es rentable vender material original en las disquerías del país. Muchas de las bandas pertenecen a sellos discográficos de alcance internacional como Sony o Universal, así que supongo que si hubiesen visto que acá hay un mercado, no les cuesta nada abrir el camino. Si no lo hicieron es porque aún no es rentable.

¿Qué proyección hacés para la música japonesa en Argentina, creés que tiene futuro o simplemente es una moda?

Creo que tiene futuro, aunque avance lentamente. Últimamente la música japonesa se vio bastante desplazada por el pop coreano, que está dedicado al mismo público, así que tendría que decir que algo de moda tiene. Pero mientras la gente se quede en lo asiático, creo que está bien. No perdemos público, lo vamos ganando de a poco.